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Malla de fibra de vidrio de 172 g/m² (1x50 m), refuerzo antialcalino ideal para sistemas SATE, fachadas y prevención de fisuras en construcción.
La malla de fibra de vidrio de 172 g/m² en formato de 1 x 50 metros es el material de refuerzo indispensable para garantizar la durabilidad y estabilidad en una amplia variedad de trabajos de construcción, albañilería y aislamiento térmico. Diseñada específicamente para prevenir la aparición de fisuras y grietas, esta malla ofrece una resistencia superior frente a los movimientos estructurales y los cambios de temperatura, asegurando acabados profesionales y duraderos en fachadas, paredes y pavimentos.
Gracias a su excelente flexibilidad y ligereza, su manipulación y colocación en obra son sumamente sencillas, adaptándose perfectamente a diferentes superficies. Es el complemento ideal para sistemas de aislamiento térmico por el exterior (SATE), así como para el revoco de morteros, enlucidos de yeso y la reparación de paramentos deteriorados. Su tratamiento antialcalino garantiza que el material no se degrade al entrar en contacto con el cemento o la cal, manteniendo intactas sus propiedades de refuerzo a lo largo de los años.
Esta malla se utiliza como elemento de refuerzo embebido en capas de mortero o revestimiento. Su función principal es evitar la formación de grietas y fisuras causadas por la dilatación térmica, los asentamientos del edificio o los impactos, mejorando notablemente la cohesión del revestimiento.
Sí, al contar con un tratamiento antialcalino, está diseñada para resistir perfectamente la alcalinidad de los morteros de cemento, cal y yeso sin sufrir deterioro ni perder su capacidad de refuerzo con el paso del tiempo.
Generalmente se aplica colocando una primera capa de mortero o revestimiento sobre la superficie, presionando la malla contra este producto fresco para que quede completamente embebida (preferiblemente en el tercio exterior de la capa) y posteriormente se alisa aplicando una segunda capa. Es recomendable realizar solapes de al menos 10 centímetros entre los diferentes rollos.
En las fachadas con aislamiento térmico, la malla absorbe las tensiones provocadas por la radiación solar y los cambios bruscos de temperatura, protegiendo el aislamiento y el revestimiento final de roturas y desprendimientos.
Ficha técnica
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